Cómo hemos conseguido hacer el destete de forma progresiva

//Cómo hemos conseguido hacer el destete de forma progresiva

Cómo hemos conseguido hacer el destete de forma progresiva

2018-02-22T11:04:33+00:00 enero 29th, 2017|Sin categorizar|

Hace varios meses os conté com había sido mi experiencia con la lactancia y ahora os quiero contar cómo lo dejamos después de 17,5 meses maravillosos.

 

Nuestros antecedentes

Illa siempre ha sido muy demandante desde el minuto cero en que salimos por la puerta del hospital. lloraba mucho y necesitaba contacto constante, de día y de noche. La única manera de calmarla era «la teta» y a veces ni así.

Las dos primeras semanas en el hospital, estuvo alimentada mediante una sonda con mi leche materna, y si alguna vez faltaba pues le daban leche de fórmula. A partir de la segunda semana empecé a darle pecho en horas concretas, en el hospital tenía regulada la comida cada 3 horas, y si coincidía que yo estaba allí pues le daba el pecho directamente. Cuando salimos de ahí a las 3 semanas, las tomas eran a demanda y los horarios empezaron a acortarse hasta que llegó un momento en que comía cada hora y media. No sé si es porque me acostumbré a enchufarle la teta siempre que lloraba o simplemente que ella funcionaba así, pero hacía tomas cortitas (de unos 10 minutos) se quedaba frita (o no) y después de una hora y media volvía a pedir. Así fueron mis primeros 6 meses con ella. A demanda total.

Cuando empezó a comer, la cosa cambió. Supongo que comiendo sólido se quedaría más llena así que las tomas se fueron espaciando cada día más, hasta que llegó un momento en que sólo tomaba pecho para dormirse o en momentos esporádicos.

A mi no me importaba darle el pecho durante el día, de hecho siempre ha sido un momento único para nosotras, muy íntimo, un vínculo especial… Pero por las noches era otro tema. El caso es que cuando Illa se despertaba por la noche sólo quería la teta porque era su única manera de dormirse y de calmarse. Por eso no se despegaba de mi, yo no dormía y tenía la espalda hecha polvo. Era un auténtico desgaste.

Se despertaba muchas veces, un mínimo de 2-3 veces cada noche incluso en los últimos meses. Por eso llegó un momento en que decidí que hasta aquí habíamos llegado. Durante el día ya nunca tomaba pecho porque iba al cole y no me lo pedía casi nunca, y en cambio por las noches no se despegaba. Entonces fue cuando decidí que había que hacer algo porque ya no podía más con mi alma. Y como ya sabéis, para que tu hija esté bien, tu también debes estarlo.

 

El plan

Lo que tenía claro era que no quería que fuese algo traumático ni para ella ni para mi, así que ideamos un plan para que fuese lo más fácil posible para todos. Nuestro plan empezó por quitarle la toma de «irse a dormir». Era un gran placer verla dormise a mi lado, y además era la manera más fácil, pero se convirtió en una rutina agotadora. Había leído en algún artículo que si se duermen en la teta, luego la echan de menos al despertarse y ver que no está, así que creímos que lo primero que había que hacer era enseñarla a dormirse sola.

 

¿Cómo lo hicimos?

No teníamos ni idea de cómo se hacía eso, Illa tenía 17 meses ya y NUNCA se había dormido sola, sin nuestra ayuda… Siempre se dormía o en brazos o en la teta. La primera noche me encerré con ella en la habitación, hicimos una pequeña rutina después de cenar, y entonces me puse con ella en la cama (ella duerme desde hace varios meses en un colchón individual en el suelo, al lado de nuestra cama). La idea era que ella se estirara y se durmiera, mientras yo la observaba. Pero ya os podéis imaginar cómo fue la cosa… Ella no se estaba quieta ni un segundo, lo de estirarse no lo había hecho en la vida. Total, que se pasó una hora y media dando vueltas por la habitación, intentando abrir la puerta para salir, y por supuesto pidiendo la teta para calmarse. Yo la abrazaba y le decía que la teta estaba cansada, o algo parecido. Y ella venga a llorar y llorar. Se me partía el alma pero era la única manera de hacerlo. Finalmente cayó de agotamiento.

Esa semana la dormimos de esta forma y luego, cuando se despertaba por la noche, sí que le di pecho. Pero para ir a dormir tenía que hacerlo sola. Algunos días fue más difícil y otros fue más fácil (un día salimos a cenar y se durmió en el coche) pero nos costaba muchísimo que se durmiera ella sola. Nos pasábamos mucho rato con ella en la habitación, que no se estaba quieta, y finalmente caía rendida pero es que nosotros acabábamos durmiéndonos también con ella después de tanto rato.

El día que decidí dejar de darle el pecho por la noche también, lo que hicimos fue que me fui de la habitación varios días. La dejé durmiendo con Xavi durante varias noches y yo me iba a otra habitación para que no me viera ni me oliera. No recuerdo muy bien cuántos días fueron pero no creo que fuese más de una semana.

El día que dejó el pecho del todo, intenté que se tomara un biberón (no lo había querido probar desde los  6 meses, durante estos meses le hacía papilla con cuchara) y la sorpresa fue mía cuando se lo tomó entero y con un hambre voraz. En ese momento vi la luz, y comprendí la comodidad de darle el desayuno en biberón, porque siempre llegábamos tarde al cole por culpa del desayuno! Entonces fue cuando empezamos a introducir el biberón como ritual antes de ir a dormir y al despertarse.

Desde que dejó de tomar el pecho, dejó de despertarse tantas veces por la noche, además ya no se despertaba llorando tan a menudo y hasta día de hoy, las veces que se despierta suele volverse a dormir cuando le pones el chupete (para nosotros ha sido un gran aliado).

En nuestro caso, dejar el pecho nos ha servido para descansar un poquito más que antes, las noches son «un poco» más tranquilas que antes y en nada noté la recuperación de la espalda, dejó de dolerme al cabo de poco tiempo.

Tuvimos un par de días malos, lo pasamos mal con los lloros pero ya os digo que no fue para nada traumático y fue tan rápido que casi ni me acuerdo! Creo que fue una buena idea hacerlo de forma gradual, ahora ya se estira y se duerme solita mucho más rápido que antes (aunque tengo que estar yo ahí a su lado, eso sí).

 

No hay nada tan bonito como la lactancia materna, creo que hasta día de hoy ha sido lo que más nos ha unido a las dos y en cierto modo lo echo de menos… Ella incluso ahora a veces les da besitos pero creo que ahora ya no le interesan como antes, como véis, todo son fases y esta es una de las más bonitas que he vivido. Espero que la experiencia sea igual de buena el día que tenga otro bebé, porque es una gran experiencia.

¿Qué tal habéis vivido vosotras el destete si es que ya lo habéis dejado? Imagino que debe ser diferente dependiendo de la edad del bebé y su dependencia,… ¿verdad?