Nuestra experiencia con el carrito Sport de Phil & Teds para dos

//Nuestra experiencia con el carrito Sport de Phil & Teds para dos

Nuestra experiencia con el carrito Sport de Phil & Teds para dos

2019-06-02T22:19:18+02:00 marzo 13th, 2018|BEBÉS Y MÁS|

Este verano estrenábamos el carrito Sport de Phil and Teds con Illa y os contaba mis primeras impresiones en este post. Ahora que ya lo hemos usado con Nina estoy preparada para explicaros mi experiencia utilizándolo como cochecito para dos.

Es verdad que Illa ya hace tiempo que no utiliza carrito pero cuando nos vamos de fin de semana, a comer por ahí etc nos es necesario para que pueda hacer la siesta.

La primera semana con Nina quisimos probar el Sport de Phil and Teds con las dos niñas pero la verdad es que fue un fracaso absoluto. Nina se quedó tranquila en el capazo pero Illa no quiso probar la silla secundaria, decía que ese carrito era suyo y me hizo quitar a Nina con el cuco para estirarse ella. Imagino que se trataba de celos ya que ese cochecito había sido suyo hasta entonces y la peque le había quitado el sitio.

Viaje a Madrid

Decidí esperar para volver a intentarlo utilizando mi cochecito habitual con Nina hasta hace varias semanas que teníamos un viaje a Madrid. No pude elegir mejor… A parte del viaje en tren que nos fue complicado cargar el cochecito. Llegamos tarde al Ave y teníamos las plazas al final del tren, tuvimos que subir antes y el carrito no cabía por el pasillo así que tuve que cargarlo a peso, yo viajaba con mi madre… y acabé sudando la gota gorda puesto que el modelo Sport resulta bastante pesado para cargarlo a peso y es bastante voluminoso.
Pero lo cierto es que una vez montado y rodando ese peso se minimiza gracias a las 3 súper ruedas todoterreno en forma de V que hacen que sea súper ligero y fácil de maniobrar incluso con una mano y las dos niñas montadas en él. Sin duda esta es una de sus mejores características.

El Sport de Phil and Teds tiene varias configuraciones para llevar a dos niños de diferentes edades. La primera de ellas, la que nosotros utilizamos en este viaje fue la opción de colocar el capazo blando dentro de la silla estirada y colocar encima la silla secundaria donde se sentaría Illa mirando hacia delante. Es la más adecuada con bebés muy pequeños como Nina.
Esta opción me daba un poco de cosa al principio porque el bebé queda debajo pero al probarlo me pareció muy cómodo y seguro.

Una vez de paseo por Madrid Nina fue estirada en el capazo casi todo el día. Pensaba que se agobiaría puesto que se trata de un cuco blando y más pequeño que el capazo de un cochecito normal pero una vez en movimiento se quedó dormidita y estuvo tranquila todo el paseo, durmiendo incluso más de lo habitual. Además el cochecito incorpora una tela para taparla de la luz y el frío, y aunque quede debajo de la otra silla, hay un hueco por donde puedes controlar en todo momento al bebé y también puedes retirar la tela fácilmente para verlo, y queda perfectamente aireado.
Lo único que hay que vigilar a la gente que pasa por tu lado si tienes el cochecito aparcado porque al no verse el bebé desde fuera pueden pensar que no hay nadie y darle un golpe sin querer.

Respecto a la silla secundaria, mi impresión era que se le quedaría pequeña a Illa pero en cambio fue comodísima y al ir elevada lo veía todo como una reina.
La silla parece pequeña, de tamaño digamos que es como una hamaca para bebés pero para una niña de casi 3 años las piernas le quedarían colgando, pero para eso está la plataforma delantera donde puede apoyar los pies y así cabe perfectamente, de hecho a Illa le encanta ponerse ahí sentada o de pie!
Y para dormir también tenía mis dudas, porque no se reclina demasiado, pero Illa se durmió sin problema, y en alguna ocasión lo que hicimos (cuando estábamos en un restaurante o algo) fue quitar el cuco con Nina dentro y mover a Illa a la parte interior estirada del cochecito.

El cochecito Sport de Phil and Teds nos ha enamorado tanto a mi marido como a mi desde el primer día. Puede resultar muy pesado y robusto cuando lo ves a simple vista pero una vez lo pruebas te quedas prendado por su espectacular ligereza a la hora de maniobrar.
Eso sí, es bastante grande una vez plegado lo cual dificulta su transporte si tienes un coche pequeño (las ruedas ocupan bastante) pero si tienes un maletero más o menos grande y no estás arriba y abajo con el coche todo el día es muy muy cómodo. Su peso sólo influye a la hora de cargarlo en el coche (o a casa si no tienes ascensor) puesto que, como os mencionaba antes, se convierte en súper ligero debido a su maniobrabilidad.
El plegado es fácil, se dobla por la mitad, aunque al principio nos costó un poco pillarle el truco, y también tiene un pequeño inconveniente que es que cuando lo doblas el manillar de espuma toca al suelo y se puede estropear si no tienes cuidado, también la horquilla metálica de la rueda delantera puede rozar el suelo, a nosotros nos pasó la primera vez que lo plegamos y se nos ha rayado ya varias veces.

 

Viaje a Lanzarote

Tenía dudas sobre qué cochecito llevarnos a Lanzarote porque debíamos cargarlo en el avión y no sabíamos que sería lo más práctico pero visto lo cómodo que nos fue en Madrid decidimos llevarnos el mismo Sport de Phil and Teds. Y fue una idea acertada.

Nina con 3 meses ya estaba muy grandota y estaba segura que podría utilizar la silla secundaria para ella colocándola debajo, no había probado esta posición en Barcelona o Madrid porque me parecía que podía pasar frío ahí debajo siendo ella tan pequeña pero para el viaje a Lanzarote, con mejor temperatura, sería una buena opción.

La sillita secundaria realmente fue de gran utilidad con Nina, tanto en la parte baja como colocada en la parte delantera. Para andar por el hotel sentábamos a Nina en la sillita secundaria delantera como véis en esta primera foto, lo cual nos permitía tenerla a la vista, que ella estuviera entretenida y la pudiéramos controlar fácilmente, puesto que con 3 meses ya empezaba a estar casi todo el día despierta.

En cambio para pasear y demás ,iba situada en la parte baja del cochecito y Illa se sentaba en la silla principal cuando estaba cansada o quería hacer la siesta después de comer. Cuando vas de viaje y caminas, visitas sitios diferentes etc siempre se cansan y hay algún momento en que tener un cochecito es útil y necesario, si llo tienes 2 en 1 la verdad es que es muy práctico.

La verdad es que no hemos utilizado esta configuración desde el viaje a Lanzarote porque me pareció que Nina podía pasar frío ahí debajo en invierno, puesto que el espacio reducido hace difícil el colocar un saco para esta época, aunque seguro que se puede hacer. Ahora de cara a la Primavera estoy segura de que le volveremos a sacar el gustillo  para poder llevar a las dos sobretodos los findes y vacaciones que siempre hacemos cosas juntos y las niñas acaban agotadas.

 

Debajo

Podría contaros mil cosas más pero creo que con mis explicaciones y las fotos queda más que claro. Si queréis verlo y probarlo en directo os recomiendo que vayáis a vuestro distribuidor más cercano ya que se trata de una marca de Nueva Zelanda (en Barcelona es la tienda Noari Kids) para verlo y probarlo en primera persona. Está disponible en varios colores pero para mi, sin duda el negro es el más elegante.