Holanda en familia – Parte I

//Holanda en familia – Parte I

Holanda en familia – Parte I

2019-10-08T15:57:30+02:00 octubre 8th, 2019|FAMILIA|

¿Por qué Holanda?

Todos los veranos vamos a Menorca en agosto porque tenemos casa allí y porque Xavi no concibe un verano sin playa, pero desde hace años yo siempre le insisto en hacer algo más para desconectar un poco, porque cuando llevas tiempo visitando un mismo sitio te parece que no estás de vacaciones. Por eso los últimos años hemos estado haciendo viajes de una semana aproximadamente para descubrir lugares distintos, y el destino de este año ha sido Holanda.

Tanto Xavi como yo habíamos estado antes en Amsterdam, yo también vine hace años con un grupo de amigos (uno de ellos estaba de Erasmus y le fuimos a visitar a Groninga) y me gustó mucho, sus paisajes me parecieron maravillosos y pensé que sería un destino ideal para ir con niños. Xavi no lo tenía tan claro porque él viaja mucho y sólo quiere ir a Menorca pero estaba segura de que al final cambiará de opinión!

Nuestra ruta

La idea era hacer una ruta por el norte, estar en el campo, hacer vida tranquila, paseos en bici,  disfrutar del aire libre, y no pasar tanto calor como en Barcelona o Baleares. Pero también queríamos intercalar visitas de campo con visitas a ciudades, para que el viaje fuera más ameno. Ya sabéis que somos culos inquietos y nos aburrimos si pasamos demasiado rato en un sitio, así que hacer rutas forma parte de nuestro viaje ideal!

En febrero empezamos a mirar alojamientos a través de Booking.com y marcar nuestros favoritos, nos decantamos por hoteles casi todos los días en lugar de apartamentos porque cuando hacemos rutas preferimos no tener que comprar comida, cocinar etc, más que nada porque vamos a estar en diferentes alojamientos y no podemos llevarnos la comida de un sitio para otro. En marzo empezamos a coger los hoteles según la disponibilidad en ese momento de los que nos habían gustado, precio, y ubicación. Porque fuimos marcando un poco de ruta según las ubicaciones que elegimos. No teníamos idea de hacer una ruta concreta pero sí marcar algunas zonas o puntos de interés por recomendaciones de personas que habían estado ahí, por conocidos que viven en la zona o han vivido… La ruta la trazamos alrededor de Amsterdam, las distancias son muy cortas en esta zona y el trayecto más largo no tenía más de 2 horas.

Día 1 (31 de julio)

Cogimos el avión que salía a las 6:20h de Barcelona con KLM, decidimos coger este para aprovechar bien el día y no viajar con otras compañías que en verano suelen tener retrasos, también es cierto que los vuelos de primera hora no suelen dar problemas pero quisimos ahorrarnos algún susto de última hora.

El vuelo fue bien, las niñas dentro de lo que cabe muy tranquilitas y las dos durmieron un buen rato. De todos modos siempre llevamos cosas para que estén entretenidas, además de cosas de picar por si a caso. Nosotros no dormimos nada y os podéis imaginar lo agotados que fuimos todo el día… Y las niñas también estuvieron bastante revolucionadas con los cambios horarios (siestas a deshoras, dormir poco…).

Alquilamos un coche en Sixt en el mismo aeropuerto , ya lo teníamos todo reservado con antelación pero a último momento te añaden costes extra (siempre pasa lo mismo, con algunas compañías más que con otras, y da mucha rabia). Nosotros no cogimos el seguro, y no tuvimos problemas, por suerte. Nos llevamos dos maletas de Walking Mum de las niñas y mía (que van genial para viajar, doblando la ropa en vertical), una maleta de mano, y dos mochilas nuestras. Además me llevé el cochecito Buggy XS de Easywalker porque es el más compacto y ligero que tengo, perfecto para viajar y que ocupe poco espacio en el maletero.

Una vez en el coche empezamos la ruta hacia el primer punto que marcamos en el mapa: Twiske, fue una recomendación de una persona local y un acierto! Es un parque natural gigante, lleno de árboles y vacas por todas partes. También hay un pequeño puerto, que me recordó un poco a un puerto que visitamos en Finlandia hace años. Está a las afueras de Amsterdam a unos 20 minutos hacia el norte y nos venía de paso hacia nuestro primer hotel que estaba en Volendam.

Llegamos y no llovía pero la previsión daba lluvia y estaba muy nublado… Paramos a desayunar en un bar que había en el mismo puerto, no había nadie, estaba todo vacío. Nos dijeron que no abrían la cocina hasta las 12:00h algo que nos encontramos en todas partes, no hay demasiados bares o restaurantes que sirvan comida antes de esta hora. Así que nos ofrecieron Apple Pie (tarta de manzana) con nata, algo que parece ser muy típico por allí.

Mientras desayunábamos empezó a llover muy fuerte así que no pudimos ver nada del parque. Nos mojamos cuando fuimos corriendo del restaurante al coche y después nos paseamos un ratito con el coche por esos paisajes increíbles. Una pena que estuviera diluviando porque este parque merecía verlo con calma. Con buen tiempo debía ser un destino muy chulo para ir con peques, porque tienen varias zonas e incluso una especie de playa en el lago. Pero estaba lloviendo mucho…

Nos metimos con el coche por un carril bici por error y al final conseguimos salir de ahí por una salida alternativa , pero es que aquí los carriles de bici son casi tan grandes como los de coche! Empezamos a ver vacas sueltas por el campo, y nos sorprendió verlas tan libres, los campos no tienen vallas sino que los canales de alrededor de las tierras hacen de límite, y el paisaje es todo llano. Está todo el campo lleno de vacas y ovejas, patos… Naturaleza  a tope!

Nos pusimos las botas de agua para el resto del día y nos dirigimos a Volendam, nuestro alojamiento se encontraba cerca y buscamos un restaurante donde comer. Llegamos empapados! Y lo cierto es que aunque era un restaurante bastante “bien” con comida típica de la zona (algo parecido a una anguila que Xavi probó pero yo preferí una ensalada) no nos gustó demasiado la comida, de hecho comimos bastante mal en todas partes. Después de comer ya nos fuimos para el hotel, donde llegamos y también estaba lloviendo a tope.

La Granja Farm Overleekerhoeve está situada cerca de Volendam y Monnickendam. Escogimos este primer alojamiento principalmente porque nos pareció un lugar que les encantaría a las niñas como primer destino. Es un hotel-granja con animales así que tenía que ser un éxito asegurado. También por su ubicación, pues está situado en la mitad de la zona que queríamos visitar, y desde allí nos podríamos desplazar fácilmente a esos puntos que teníamos marcados en nuestro mapa.

Yo uso mucho Google Maps para marcar los sitios que queremos visitar en nuestros viajes, así siempre podemos utilizar el navegador para ir de un sitio a otro fácilmente, sobretodo cuando se trata de nombres en otro idioma y difíciles de escribir…

Busqué todos los alojamientos a través de Booking, de hecho siempre lo hago así porque me es cómodo tenerlo todo controlado. Si váis a ir de viaje y hacer una ruta como nosotros, es una manera muy cómoda de organizarse. Para las primeras noches encontramos una granja muy auténtica en medio del campo. Os dejo abajo del todo un link , con mi código tenéis descuento!

Todos los alojamientos los elegí mirando que estuvieran más o menos por las zonas que queríamos visitar. Y éste nos gustó especialmente porque se trataba de una granja con vacas y ovejas, en medio del campo. Queríamos hacer un viaje bastante tranquilo pero equilibrar un poco los días en el campo con algunos días en ciudad.  En campo pensamos que sería más fácil para ir con las niñas y estar tranquilos, sin prisas y ellas  jugando libres.

Al llegar al alojamiento estaba lloviendo a cántaros, así que subimos a la habitación a dejar las cosas, pero la señora del lugar nos dijo que la previsión decía que a las 17h dejaba de llover y así fue. No se trataba tanto de un hotel sino más bien una especie de apartamento, algunos de ellos con cocina. Nuestra habitación no tenía cocina propia pero hay una comunitaria que se puede utilizar. Lo que nos chocó un poco fue que no incluía el desayuno ni la posibilidad de desayunar pagando, porque no había este servicio. Así que tuvimos que ir a desayunar, comer y cenar al pueblo. Por dos días no nos molestó hacerlo pero si te quedas más días es aconsejable comprar algo de comida para poder comer ahí si no te apetece moverte.

Cuando paró de llover y salió el Sol fuimos al canal a coger una barca de pedales propiedad de la granja, a pasear por el canal. Las niñas se lo pasaron pipa y Nina se acabó durmiendo en mis brazos. También paseamos un poco por la finca donde tienen vacas, caballos, ovejas, gallinas… Paseando libremente. A las más pequeñas las tenían dentro de la granja, desconozco si era por la lluvia, porque eran pequeñas o por si estaban enfermas, la granjera nos contó algo de que las vacas habían estado enfermas y no se podía beber su leche pero su inglés-holandés era un poco raro y costaba de entender…

Por la tarde nos subimos al coche y fuimos a Monnickendam el pueblo más cercano. El trayecto era de 10 minutos pero las dos se quedaron dormidas y tuvimos la oportunidad de aparcar al lado de una terraza y tomarnos algo, también acabamos picando alguna cosa para cenar y volvimos al hotel a dormir. La habitación era muy curiosa, con techos altos e inclinados, y bastante confortable y acogedora.

Día 2 (1 de agosto)

Al despertar nos decidimos ir a desayunar al pueblo más cercano Monnickendam donde había posibilidad de desayunar (ya que en nuestro alojamiento no se podía). Cuando salimos de casa estaba lloviendo y cuando llegamos al pueblo seguía lloviendo bastante. Monnickendam está rodeado de canales y puertos con barcos amarrados, tiene mucho encanto y es un pueblo mu tranquilo.


Entramos en el primer restaurante que dimos abierto y pedimos desayuno pero nos dijeron que hasta las 11h no abrían la cocina y lo único que tenían para comer era Apple Pie lo mismo que nos pasó el día anterior. Parece ser que en la mayoría de restaurantes no sirven desayuno tal como lo conocemos nosotros pero después de desayunar… Salimos a la calle sin lluvia y justo acaba de salir el Sol! Descubrimos una cafetería donde hacían bocadillos y otras cosas para comer, Xavi se pidió un sandwich. Estaba en una calle céntrica súper bonita donde hicimos muchas fotos con las niñas porque estuvimos esperando a que Xavi saliera de la cafetería donde se pidió un bocadillo de tortilla inmenso. Esa calle me robó el corazón estaba soleado, había charcos de agua y las niñas estuvieron jugando con sus botas nuevas. La calle tenía mucho encanto, había algunas tiendas bonitas y la verdad es que era muy agradable.

Nuestro plan para ese segundo día ir a visitar un parque temático que nos habían recomendado tanto la señora del alojamiento como unos amigos nuestros que habían estado un par de años atrás.
El parque en cuestión se llama Sprookjeswonderland y se trata de un parque temático pensado sobretodo para niños pequeños así que era perfecto para ir con Illa de 4 años y Nina de casi 2.
La entrada tenía un coste aproximado de unos 42 € para los tres (Nina no pagaba pero Illa sí) y no se podía pagar con tarjeta tipo MasterCard o Visa, sólo se puede pagar (igual que en muchísimos sitios) con tarjetas del banco o en efectivo. Nosotros no teníamos esas tarjetas porque no somos holandeses así que teníamos que sacar dinero de los cajeros para pagar en la mayoría de lugares (incluso en el supermercado, tampoco podíamos pagar con tarjeta de crédito ni de débito).

No teníamos suficiente efectivo para las entradas y para comer dentro así que entré yo con las niñas y mientras Xavi había ido a buscar un cajero, le esperamos con las niñas en el carrusel. Hasta la música del tiovivo era antigua! Muy auténtico todo, la verdad es que parecía que estuviésemos en otra época.
Estuvo todo el día lloviendo a ratos, pero llovía 5 minutos y luego salía el Sol, con los paraguas y los chubasquero no tuvimos problema.

Nuestros amigos nos habían explicado que era un parque temático antiguo de autómatas, eso significa que hay un montón de muñequitos que se mueven con música, instalaciones y atracciones antiguas… y la verdad es que nos gustó mucho porque estaba pensado para niños pequeños. A Illa le encantó y nosotros disfrutamos viéndolas pasarlo tan bien. El espacio era muy verde y bien cuidado, un lugar estupendo para pasear con los peques.

Además de toda la zona más temática, carrusel, tren, etc al final de todo descubrimos una zona con un parque maravilloso. Además de los típicos entretenimientos que encuentras en una parque infantil, había un montón de atracciones que se movían manualmente, tiovivos donde los padres hacían de motor, la verdad es que se lo pasaron bomba! Y era genial porque ellas mismas podían participar y hacer funcionar la atracción.

Sin duda, el parque Sprookjeswonderland es una de las paradas que os aconsejaría si viajáis a esta zona de Holanda con niñ@s de edades similares a las de mis hijas, es muy bonito y entretenido, además de auténtico. La mayoría de visitantes son locales, igual que en la mayoría de parques, es original y diferente a lo que conocemos, y sobretodo súper auténtico!

Esa noche decidimos coger unas pizzas para llevar y nos las comimos en el hotel, para no tener que salir a cenar fuera (que es un poco rollo con las niñas el tener que salir del hotel en coche a buscar un restaurante, pues el alojamiento estaba perdido en medio del campo). Al día siguiente dejábamos el campo y nos íbamos a la ciudad…

Alojamientos y restaurantes

Farm Overleekerhoeve, Monnickendam

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